Entre las muchas secuencias que fueron cantadas en la Edad Media, Victimae paschali laudes es una de las únicas cinco que se mantuvieron en la liturgia y se estandarizaron en los libros de canto modernos. Cuando el Concilio de Trento (1545—63) eliminó la mayoría de las secuencias, se conservó esta porque era usada extensamente y asociada con la Pascua, la fiesta más importante en el calendario cristiano. Era cantada como parte de la liturgia en la misa y también se incorporaba en dramas litúrgicos de carácter sagrado interpretados en tiempos de Pascua. El texto describe la resurrección de Jesús y la redención que los cristianos creen que este hecho trae a la humanidad.
En un manuscrito medieval, esta secuencia está atribuida a Wipo (ca. 995—ca. 1050), capellán del Santo Emperador Romano Enrique III. Puede que escribiera el texto, o ambos texto y música, pero también es posible que la pieza fuera escrita por otra persona y atribuido a Wipo simplemente porque él era un eminente clérigo.
Las secuencias de los siglos IX al XI seguían típicamente la forma A BB CC… N, constando de una oración de inicio con su propia frase musical, una serie de oraciones emparejadas (cada una con el mismo número de sílabas y con una misma música), y una oración final sin emparejar. En su forma original, Victimae paschali laudes carecía de oración sin emparejar del final, pero en los libros modernos de canto, el verso 6 (señalado entre corchetes) es omitido, creando en esta secuencia el patrón habitual. Había una razón de más peso que la mera conformidad para realizar este cambio: ese verso, con su referencia a “la multitud engañosa de judíos”, evoca la antigua calumnia de que los judíos fueron los responsables por la muerte de Jesús, parte de una tradición antisemita por la que los líderes de la iglesia moderna se han disculpado y han intentado eliminar.
Como es habitual en la secuencias tempranas, el número de sílabas se incremente en los tres primeros versos y luego regresa a la media. Los versos 4—7 tienen todos rimas internas, reflejando la predilección de los escritores francos por la rima y exploración de textos en cantos de nueva creación. La melodía igualmente posee rima musical que aporta coherencia: los versos 2—3 y 6—7 empiezan con la misma frase, y todos los versos y la mayoría de las frases internas cierran con un intervalo conjunto descendente a Re, normalmente Sol-Fa-Mi-Re.
Victimae paschali laudes
Secuencia