La lira
Solían tener siete cuerdas que eran punteadas con plectro o púa.
La caja de resonancia era un caparazón de tortuga y las cuerdas tripa de buey.
La mano derecha rasgueaba con el plectro, la izquierda con los dedos.
Tocar la lira era esencial en la educación ateniense.
